Thursday, April 9, 2015

Acto III



Lo que he notado en los últimos dos actos es la comunicación o la falta de la misma. En el acto segundo, vimos a las chicas de la casa hablando tranquilamente y francamente con la Poncia de tópicos que Bernarda considera vulgar como el sexo y las relaciones con los hombres. Además, las propias hijas de Bernarda usan usted para hablar con su madre pero la forma tu cuando hablan entre sí mismas y con la Poncia.
                Bernarda piensa que “cada uno sabe lo que piensa por dentro” pero al mismo tiempo quiere “buen fachada y armonía familiar.”  Sería imposible realizar todo sus deseos sin comunicarlos a otras personas. Quiere que todo sea perfecto pero quiere que se realicen casi de mágico. Es decir, que es imposible que nada en el mundo pasa como imaginamos sin hablar y clarificar nuestros gustos a los con que trabajamos. Pero para Bernarda, hablar de cosas personales es como una fuente de vergüenza.  Ella también da consejos a Angustias de no hablar con su marido a menos que él hable con ella y “asi no tendrás disgustos.”  En vez de intentar a entender a las otras personas, es mejor ignorar el problema y no pensar en temas desagradables.
                Al mismo tiempo, es interesante que al final de la obra cuando muere su hija, declara que todo sepan que su hija ha muerto una virgen. Su decisión de hablar o de no hablar viene de su preocupación del “qué dirán” de la gente de su pueblo. No habla del sexo porque pienso que es demasiado íntimo y pinta imagen mala de una mujer, pero cuando elige hablar de lo, por el motivo de no parecer como una mujer mala.

No comments:

Post a Comment