En este segundo acto me he fijado en la repetición de referencias a los ojos. A mi me parece como espiar y ver a los demás es una tema importante en esta historia, y también la incapacidad de ver, o sea, estar ciego a lo que no se quiere ver. Adela se queja de que sus hermanas y las criada siempre la miran y no pueda vivir su propia vida bajo su constante mirada. Ella dice a su hermana Martirio que "¡No me mires más! Si quieres te daré mis ojos, que son frescos, y mis espaldas, para que te compongas la joroba que tienes, pero vuelve la cabeza cuando yo pase." Luego cuando hablan Adela y la Poncia, la Poncia dice que se ha fijado en el comportamiento y las intenciones de Adela, a lo que responde Adela, "Ciega debías estar!" Está claro que la Poncia y las hermanas son listas y presta atención a lo que pueden ver y lo que podría significar todo lo que vean.
Al contrario, Bernarda, quien es tan severa y aparece lista, rechaza de fijarse en el comportamiento y los sentimientos de sus hijas. La Poncia recuerda a ella que "Has visto lo malo de las gentes a cien leguas. Muchas veces creí que adivinabas los pensamientos," y continua de decir a Bernarda, "Pero los hijos son los hijos. Ahora estás ciega." Bernarda no ve a lo que le desafía. Me pregunto ¿por qué ella es así? ¿Por qué ella rechaza de reconocer lo obvio y no intenta a mejorar las vidas de sus hijas? La Poncia tiene razón cuando le dice que Adela sería la mejor novia y también cuando le dice que Martirio está enamorada.
A mi me interesa el fin de este acto, cuando ellas oyen de la crimen que ha cometido la hija de Librada. Este suceso es interesante porque Adela está tan preocupada por la participación de su familia en la matanza de ella, y también me pregunto ¿por qué esta hija de Librada no tiene nombre propia? Me recuerda de la conversación en la que las hermanas expresan sus sentimientos de ser captadas, el sentimiento de que no tienen propiedad de sus vidas. Creo que la hija de Liberada es un personaje paralelo de Adela.
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